Elogio de la belleza bajo penumbra
Elogio de la belleza bajo penumbra opacante.
Si al escribir puedo acariciar un poco el capullo que envuelve este eterno esperar, al ton y son del
cantar matutino, o el chirrido que emite la puerta al querer cerrarla con pudor al momento de
correr, te hablo de discreción, la misma que hicimos nuestra, los tiempos en los que éramos
testigos de él, al tiempo de las cuerdas, los sonetos, el arpegio que te marcó por fin, de una vez
por todas, el rezo que pronunciabas antes de declararte reacia hacia tu espiritualidad, es la
misma que gana, lo mismo que ganas y lo que pierdes, lo mismo que gano, lo mismo que pierdo...
Eres relativa, al igual que todas las noches en que estás y no te veo, ¿en dónde más te puedo
encontrar? En otro lugar que no sean mis sueños, o las alucinaciones bajo este estupefaciente
que compartimos, donde somos consumidores y distribuidores, los efectos varían conforme uno
desee, la fuente es ilimitada, no sabía que era adictiva, no sabía que morir de sobredosis querría.
encontrar? En otro lugar que no sean mis sueños, o las alucinaciones bajo este estupefaciente
que compartimos, donde somos consumidores y distribuidores, los efectos varían conforme uno
desee, la fuente es ilimitada, no sabía que era adictiva, no sabía que morir de sobredosis querría.
No hay gradiente de color que pueda definirse como tuya. Autenticidad por doquier.
Te veo y no te veo, o creo verte, o no. La confusión nunca fue proclive, tajante; una aversión
hacia la conciencia atrae, nos llama, y lleva tus iniciales marcadas. Pero, la piel con piel es, ahora,
pecado capital, figura deambulante, pero qué bien que no somos creyentes, ¿o sí?
Por poco y tengo amnesia, por poco y olvido escribir, por poco olvido todo, olvidaré olvidarme
de ti. Eres una representación difusa, imagen basada en pragmatismo, dejas admirarte y no
admiras. Figura violenta que motiva redacción, y deja sin palabras, cómo escribirte si pierdo mis
cabales, cómo escribirte si quedo sin razón.
Figura lejana, inconsecuente, hipnotizadora, lo blanco de tu tez cautiva, el tono de tu voz
simplifica todas las melodías habidas y por haber, y canta, todo el mundo, tu nombre, y luego
encanta, al instante, y brillas, al compás de los violines, de los chelos, del piano que toma el color
de tus cabellos y tu rostro, y canta igual, y encanta, otra vez, y otra vez, y otra vez...
Qué bien que te puedo ver, sonriendo, casi siempre, o jugando con tu voz. Qué bien se siente
imaginar ser luz, que se deforma al chocar con tu mejilla, con tus ojos, con tus pómulos, es luz
con luz, rebosante blanquecino, sonriente al tomar tu rostro como suyo, o al brillar tus cabellos,
al moverse sin rumbo, pero volviendo al instante, mientras te puede ver, y escuchar. Y qué bien
que la luz puede escuchar porque entonces puede dormir, escuchando lo último al acostarse, y
escuchándote al despertar. Ciclo interminable, deseos de ser inerte, fiel a tus lirios, palpable a
tus delirios.
Te veo y no te veo, o creo verte, o no. La confusión nunca fue proclive, tajante; una aversión
hacia la conciencia atrae, nos llama, y lleva tus iniciales marcadas. Pero, la piel con piel es, ahora,
pecado capital, figura deambulante, pero qué bien que no somos creyentes, ¿o sí?
Por poco y tengo amnesia, por poco y olvido escribir, por poco olvido todo, olvidaré olvidarme
de ti. Eres una representación difusa, imagen basada en pragmatismo, dejas admirarte y no
admiras. Figura violenta que motiva redacción, y deja sin palabras, cómo escribirte si pierdo mis
cabales, cómo escribirte si quedo sin razón.
Figura lejana, inconsecuente, hipnotizadora, lo blanco de tu tez cautiva, el tono de tu voz
simplifica todas las melodías habidas y por haber, y canta, todo el mundo, tu nombre, y luego
encanta, al instante, y brillas, al compás de los violines, de los chelos, del piano que toma el color
de tus cabellos y tu rostro, y canta igual, y encanta, otra vez, y otra vez, y otra vez...
Qué bien que te puedo ver, sonriendo, casi siempre, o jugando con tu voz. Qué bien se siente
imaginar ser luz, que se deforma al chocar con tu mejilla, con tus ojos, con tus pómulos, es luz
con luz, rebosante blanquecino, sonriente al tomar tu rostro como suyo, o al brillar tus cabellos,
al moverse sin rumbo, pero volviendo al instante, mientras te puede ver, y escuchar. Y qué bien
que la luz puede escuchar porque entonces puede dormir, escuchando lo último al acostarse, y
escuchándote al despertar. Ciclo interminable, deseos de ser inerte, fiel a tus lirios, palpable a
tus delirios.
Difícil seguir el rastro de tus ojos, o curioso comprender a dónde se dirigen, la perfección en esos
marrones no oculta nada más que cientos de pasajes, que has vivido, que te quedan por vivir.
Tus ojos, se asemejan a los míos, hagamos un intercambio entonces, nadie notará, ni por
sorpresa un aire del juego dual, mírame y estarás en un espejo, cuenta conmigo cuántas personas
caminan por las calles, lloremos por las almas perdidas, ya demacradas, que están pero no, que
reflejan no más que cenizas; sonriamos por las que están vivas, las que tenemos que buscar
cautelosamente, porque no se encuentran fácilmente; luego mirémonos, y riamos, porque tanto
tú como yo, ya nos encontramos, pero falta encontrarnos.
marrones no oculta nada más que cientos de pasajes, que has vivido, que te quedan por vivir.
Tus ojos, se asemejan a los míos, hagamos un intercambio entonces, nadie notará, ni por
sorpresa un aire del juego dual, mírame y estarás en un espejo, cuenta conmigo cuántas personas
caminan por las calles, lloremos por las almas perdidas, ya demacradas, que están pero no, que
reflejan no más que cenizas; sonriamos por las que están vivas, las que tenemos que buscar
cautelosamente, porque no se encuentran fácilmente; luego mirémonos, y riamos, porque tanto
tú como yo, ya nos encontramos, pero falta encontrarnos.
¿Se forma un relato entonces? Después de todo el incesante caminar que por casualidad llamo a
las ventanas que coincidieron nuestras miradas, o solo será un cuento, un mito, esos de antaño,
los que parecen haberse escrito con tinta de oro. La incertidumbre nunca fue tanta, o el
amanecer nunca tuvo ese sabor, a nuevo, a aventurero, a saber qué pasará. Tomamos el papel de
invidentes, de silentes, y caminamos, chocamos, y no nos volvemos a ver, hasta que, por esos
hilos del destino, volvamos a chocar, y escuchemos nuestras voces al rayar el día, y veamos
nuestros rostros al crepuscular, y recobremos los sentidos, y escapemos sin aviso.
Suena Demarco entonces, mientras espero que llegue por fin la luz con la buena nueva, mientras
espero que después de curvarse contigo, viaje y lo haga conmigo de vuelta, así también podremos
compartir luz a solo un alucinógeno...
I never thought some silly songs could ever go and hurt someone,
I never meant to sing my tune for anybody else out there but you...
las ventanas que coincidieron nuestras miradas, o solo será un cuento, un mito, esos de antaño,
los que parecen haberse escrito con tinta de oro. La incertidumbre nunca fue tanta, o el
amanecer nunca tuvo ese sabor, a nuevo, a aventurero, a saber qué pasará. Tomamos el papel de
invidentes, de silentes, y caminamos, chocamos, y no nos volvemos a ver, hasta que, por esos
hilos del destino, volvamos a chocar, y escuchemos nuestras voces al rayar el día, y veamos
nuestros rostros al crepuscular, y recobremos los sentidos, y escapemos sin aviso.
Suena Demarco entonces, mientras espero que llegue por fin la luz con la buena nueva, mientras
espero que después de curvarse contigo, viaje y lo haga conmigo de vuelta, así también podremos
compartir luz a solo un alucinógeno...
I never thought some silly songs could ever go and hurt someone,
I never meant to sing my tune for anybody else out there but you...
-
Honey, I cried too,
You better believe it,
Honey, my heart still beats for you,
Even though you don't feel it…
-
Honey, I cried too,
You better believe it,
Honey, my heart still beats for you,
Even though you don't feel it…
-
Difícil entender el porqué de la complejidad situacional que embarga el sueño y la ilusión, como
también es muy fácil su revelado... mis negativos llevan tu nombre, con suerte algún día puedan
encontrar su luz... tu luz.
también es muy fácil su revelado... mis negativos llevan tu nombre, con suerte algún día puedan
encontrar su luz... tu luz.
delicioso experimento, sapere aude
ResponderEliminar